Como diría no sé quién; “Manda cojones”. Y nunca mejor dicho, pero nada más alejado de la interjección.
Hace días que tengo en la recámara de mi Morzilla este video de un tal Luis Alfonso Sánchez Ortiz, un colombiano de 40 años muy bien llevados, que sin embargo, era sexualmente rechazado por su parienta. ¿Por qué? A saber. A priori, resulta imposible averiguar el motivo de la negativa de su mujer a mantener relaciones coitales con él desde hace seis años.
Total. El señor Luis Alfonso, haciendo uso de sus conocimientos quirúrgicos con los animales (es un agricultor dedicado a la crianza de porcinos), se auto-operó los testículos con una cuchilla de afeitar usada, con el fin de no molestar más a su mujer, ni en obra ni en pensamiento.
Finalmente, y por extrañas razones, se le terminó infectando la bolsa escrotal, lo que le hizo terminar en el hospital y convertirse en el hombre más mediático de su país.
Dolorido, pero… eso sí, autocastrado por amor, que es lo que importa.