Estoy feliz como una perdiz. Y no porque rime con mi nombre, pues es una de las rimas que más detesto. A ver cómo os lo cuento sin que parezca que os la estoy metiendo doblada voluntariamente -aunque nunca mejor dicho-.
Una de mis primeras cien pasiones es ir de compras. Y si encima es por tiendas eróticas, para qué os voy a contar ya. Zara tiene su punto, pero la verdad es que ya estoy un poco cansada de sus camisetas. En el comercio anteriormente mencionado, ya sea físico o virtual, tienen verdaderas cucadas textiles, y ya sin hablar de los artilugios orientados al placer sexual, que hacen el deleite de mis tour’s consumistas.
El caso es que, aprovechando mi gusto y humilde conocimiento acerca de estos productos, he iniciado mi colaboración en el blog de uno de los sex shops más delicatessen y reputados de la red: Me lo Paso Goma.
En el blog corporativo de Me lo Paso Goma participaré asiduamente tocando temas varios acerca de la sexualidad, erotismo… y como no, de sexo -no confundir con pornografía-, que para eso es un sex shop. Lo cual se intentará complementar con sus juguetes y prendas disponibles.
Confío en estar a la altura de las prolongaciones y expectativas informativas.